
Los accidentes de tránsito son el resultado de un total desapego por las normas de convivencia y de la responsabilidad como ciudadanos.
El Sol Diario
Las imágenes son cada vez más estremecedoras y se repiten a diario. Una, otra y otra vez. Las calles de Mendoza se convirtieron en un todo vale a la hora de hablar de tránsito. No se respetan las normas, no hay controles que alcancen y hay una absoluta desidia por parte de los conductores. Así, las muertes se multiplican y el dolor de decenas de familias víctimas de la imprudencia no tiene límites.
Los accidentes de tránsito son el resultado de un total desapego por las normas de convivencia y de la responsabilidad como ciudadanos.
Hay que saber que, a la hora de sentarse frente a un volante, es primordial recordar el respeto al prójimo. Saber que atrás, adelante, a la derecha y a la izquierda hay otra persona con los mismos derechos,
obligaciones y necesidades. Es cuestión de lograr esa empatía para comenzar a revertir una historia trágica.