
Una técnica para curar una infección denominada "Clostridium difficile" consiste en hacen un trasplante de heces. No se trata de una broma.
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Algunos médicos están usando este procedimiento para repoblar el intestino con bacterias sanas, que pueden reducirse como causa de algunas enfermedades.
El doctor Alisdair MacConnachie cree que es el único médico de Reino Unido que lleva a cabo el procedimiento, para tratar la infección de Clostridium difficile.
La técnica consiste en reunir 30 gramos de heces y mezclarlo en una batidora con agua salada. El producto resultante se vierte a través de un filtro de café y se trasplanta al paciente a través de un tubo que hay que meter por su nariz y que llega hasta su estómago. Sí, ha leído bien, las heces del donante pasan a su estómago a través de su nariz, puede parecer repugnante pero parece que el método es efectivo.
Ha funcionado en el 90 % de los casos pero aún no se ha llevado a la práctica un ensayo clínico para probarlo y testarlo médicamente, quizás porque, como dice el doctor MacConnachie, uno de los impulsores de esta técnica: "Suena asqueroso y es asqueroso y creo que hay médicos a los que les disgusta el mero hecho de abordar el asunto con sus pacientes".