
La crisis penitenciaria desnudó los problemas originados por no tener todavía un subsecretario de Justicia, que comande la política carcelaría en Mendoza.
El Sol Online
El gobierno de Francisco Pérez cumplió un mes y, más allá de que el eje de la gestión estuvo girando alrededor del objetivo de lograr estabilizar las cuentas fiscales y conseguir la aprobación del paquete de leyes económicas, existen espacios vacíos que, por no ser resueltos a tiempo, están generando malestar puertas adentro.
Hasta el momento, Pérez ha mostrado gran cintura política para evitar que las internas y las disputas partidarias lógicas influyan en los temas de agenda.
Lo logró en la Legislatura, en el IPV y hasta en Irrigación. Cuando esos supuestos focos de conflictos fueron apaciguados surgió un tema que no aparecía entre las urgencias del Ejecutivo. Se trata de la postergada designación del subsecretario de Justicia, un puesto clave en una provincia donde los asuntos penitenciarios siempre han sido complejos y de difícil resolución, más allá del color político del Gobierno.
Y hoy, a un mes, ese puesto vacante en la Casa de Gobierno se siente.