17 de May | 06:32 | 13º
OPINIóN

La investidura de Pérez se respeta

No está bien que se le grite al gobernador "basura". Y no está bien, porque el insulto no es hacia Francisco Pérez, sino a la investidura que representa Pérez.

El Sol Diario

Mendoza ha demostrado ser muy respetuosa de las instituciones republicanas. Se puede decir, sin temor al equívoco, que el respeto público por los poderes del Estado se ha transformado en una marca distintiva de la provincia, que siempre ha estimulado automáticamente la búsqueda de consenso en los temas de profunda discusión y de intereses contrapuestos.

Esa marca, en verdad, ese particular estilo de avanzar con el mayor índice de satisfacción entre los sectores intervinientes, en general, le ha hecho perder tiempo en la concreción de los temas estructurales que requieren de una toma de decisión sin demasiadas dilaciones. Pero lo que  subyace y lo que es en  definitiva el objeto de esta columna es el respeto y el abordaje de las diferencias bajo  los mecanismos constitucionales, legales y que rigen el sentido común. Sin embargo, desde que el debate por  la minería se instaló con fuerza en Mendoza, el clima social cambió. La virulencia es ahora la característica habitual que domina la discusión en cuanto foro se realice.

Virulencia seguida de agitadas y apasionadas intervenciones, que no han hecho más que dilatar inútilmente un  debate que hasta ahora ha dejado muy poco y que debería concluir en algún momento con una toma de decisión que dejara conforme a la mayoría de los mendocinos, tanto a aquellos que rechazan la actividad como a los que la impulsan.

Ese debería ser el fin, en un contexto de absoluta civilidad y de conciencia ciudadana. El incidente que protagonizó ayer una joven defensora del medioambiente en la Casa de Gobierno (ver página 5) al increpar al gobernador por entender que la política que lleva adelante el Gobierno es prominera, debería ser una alerta para toda la sociedad, incluyendo la clase política y las mismas organizaciones no gubernamentales  que alientan las manifestaciones y protestas airadas en pos de sus objetivos. No está bien que se le grite al gobernador "basura".

Y no está bien, porque el insulto no es hacia Francisco Pérez, sino a la investidura que representa Pérez. La joven se equivocó, por más justa que crea que es su lucha, porque en esta provincia las instituciones se respetan y quienes son elegidos para representarlas deben rendir examen a diario sobre su accionar; y el mecanismo electoral y, en todo caso, la Justicia, si se cree necesario, son los caminos para remover o para sancionar. Nunca el agravio a la institución, porque es hacia a todos los ciudadanos que viven en esta provincia.