
El gobernador Francisco Pérez entendió que el humor popular cambia cuando se habla del tema de la minería. Y por eso decidió archivar cualquier proyecto.
El Sol Diario
Francisco Pérez lo anunció desde Estados Unidos: la minería a gran escala no tiene cabida en la provincia. Y, de ese modo, basado única y exclusivamente en el humor social, puso punto final a la polémica desatada en relación con esta industria extractiva en Mendoza. A favor o en contra, el tema minero debería haber sido eje de un debate un poco más serio y más profundo.
Quienes defendían la actividad y quienes la veían como la madre de todos los males ambientales olvidaron exponer argumentos sólidos y genuinos y entraron en una espiral de acusaciones cruzadas y de tono violento.
El episodio final tuvo como protagonista al gobernador y a una mujer de 32 años que lo increpó e insultó, casi como en un ataque preventivo. Ese día, el futuro de la megaminería en Mendoza quedó escrito. El gobernador entendió que el humor popular cambia cuando se habla del tema. Y por eso decidió archivar cualquier proyecto.