
En la Justicia chilena aseguran que no se ha enviado la documentación requerida para hacer efectiva la captura del ex camarista acusado por delitos de lesa humanidad.
El Sol Online
Si bien el juez federal Walter Bento pidió la captura internacional del ex camarista Otilio Romano por estar procesado como partícipe de delitos de lesa humanidad, la detención aún no se hizo efectiva a pesar de saber el acusado está residiendo en Chile.
La causa cayó en manos del ministro de la Corte Suprema de Chile, Adalis Oyarzun, que fue designado responsable para definir el futuro de Romano en ese país. Y si bien los plazos para el proceso de extradición no son cortos, se estimaba que la detención fuera ejecutada en cuestión de días. Es más, el abogado Claudio Feller, que tiene a cargo de la defensa del mendocino del otro lado de la Cordillera, contó a este diario que para él la captura de Romano ya era un hecho juzgado y que era una batalla legal que daba por perdida. Por eso, todo su esfuerzo apuntaba a demostrar que no había razones para enviar a Romano de vuelta a la Argentina y considerarlo un perseguido político. De esa manera, buscará que Chile otorgue refugio.
Desde la Secretaría del juez Oyarzun, que quedó de turno en medio de la feria judicial, informaron que por ahora no se ha mandado a efectivos de la PDI (Policía de Investigaciones) sólo porque desde Cancillería argentina aún no mandaron la documentación que fue solicitada.
En diciembre del año pasado, el juez Bento envió al Ministerio de Relaciones Exteriores de Argentina los argumentos por los cuales solicitaba la detención de Romano. Explicó cada una de las acusaciones que existen en su contra para, de ese modo, comenzar los trámites de extradición. Sin embargo, dos meses después, en Chile siguen reclamando los papeles con la descripción de las más de 100 causas por violaciones de Derechos Humanos que lo tiene a Romano como "partícipe primario".
En la Embajada argentina en Santiago, en tanto, el "caso Romano" se convirtió en un tema tabú. Más allá de que la presidenta Cristina Fernández haya dicho en público que el objetivo del Gobierno nacional es traer al camarista destituido de regreso a la Argentina, la gestión de Ginés González García evita hablar del tema, y sólo centra sus declaraciones mediáticas en el conflicto de Malvinas y en la histórica postura de Chile en apoyo al reclamo argentino por la soberanía del archipiélago.