17 de May | 06:56 | 13º
OPINIóN

Prisioneros de intereses ajenos

La discusión de "miería sí" o "minería no" quedó sujeta a grupos de lobbistas que imponen intereses económicos e ideológicos por encima de la certeza científica.

El Sol Diario

La discusión sobre minería está contaminada. Y no tiene absolutamente nada que ver con la actividad en sí, sino que las opiniones que se escuchan a favor y en contra están viciadas por intereses  económicos e ideológicos que van más allá de los hechos objetivos.

La certeza científica en este caso parece haber quedado de lado. No hay lugar para un debate entre especialistas en el tema. No hay espacio para cruzar datos y comprobar de manera objetiva si la industria minera a gran escala puede desarrollarse o si, tal como su mala fama lo indica, es contaminante. Se trata de saber si conviene o no.

Hasta el momento, sólo hemos sido testigos de campañas llevadas adelante por lobbistas de un lado y del otro. Todo está parcializado. Todo está interpretado casi de manera caprichosa. Y, poco a poco, se van cerrando los ámbitos propicios para intercambiar argumentos y tener la cabeza abierta.