
Pablo Franchuli, productor del Sur mendocino, recalcó que de 260 chacareros uno ya se tentó con la oferta puntana. No obstante, afirmó que en la provincia se ayuda poco a los productores frutícolas, situación que en momentos difíciles, los hace pensar en nuevas propuestas.
Radio de Cuyo
"Se habla mucho pero en concreto no se hace nada", aseguró Pablo Franchuli, productor del sur provincial, que con esta frase dejó en claro las pocas posibilidades de salir adelante que tiene el sector frutícola, análisis encuadrado en la propuesta puntana que apunta a conquistar productores mendocinos para que inviertan en la vecina provincia (ver relacionada). Sin embargo, hasta el momento, de 260 pequeños productores que ven fuertemente afectada su producción, sólo uno decidió emigrar a San Luis.
Respecto de esto, Franchuli explicó porqué la propuesta de la provincia de Rodríguez Saá parece atractiva, es que el Gobierno "viene con planes pero los productos no tienen valor", por ello cuando el productor se queda prendido de un crédito que se le dificulta pagar tiene que recurrir al Estado con el fin de que cambie una legislación que permita al productor salir adelante. "Estas son las condiciones de falta de políticas de Estado para desarrollar la producción", remató.
La problemática de un productor frutícola pasa porque cada vez que se cosecha hay que esperar entre cuatro y seis años para que esa planta crezca y dé sus frutos. Situación que se agrava, claro, cuando se producen tormentas de granizo fundamentalmente, que erradican la producción, y para volver a empezar hay que dejar pasar los años. Pero durante ese período, la familia debe seguir viviendo, y es cuando se piensa en las posibilidades que se ofrecen fuera de la provincia.
Un ejemplo de lo que Franchuli comentó se remonta al pasado diciembre, mes en el que el granizo devastó a los chacareros del sur, "pero el Gobierno sólo ayudó a los vitivinicultores porque la uva es la única fruta que tiene devolución de retenciones de la Nación, los demás quedamos marginados". A esto, hay que agregar que con los años lo que se va perdiendo en Mendoza es la industria, "y la tierra no se va a poder trabajar si no hay rentabilidad".