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Este es el contenido de "Vacaciones"
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¿Nos va tan mal a los argentinos? ¿Estamos realmente peor que antes? ¿Es cierto que la plata no le alcanza a nadie? Bueno, algunos datos nos orientan hacia las respuestas. Las ventas de fin de año fueron, a juzgar por las estadísticas, muy buenas. Récord de los últimos años. Y esto puede repetirse porque es muy posible que este año que estamos viviendo también se termine. Pero lo más significativo es el boom de las vacaciones. Enero fue un gran mes para la gente ligada al turismo, y aún no se termina. Los argentinos nos abalanzamos a los centros vacacionales de una manera multitudinaria y a veces promiscua. En Mar del Plata se calculaba en 1 millón las personas que han pasado hasta hace unos días atrás. Hay tanta gente que prohibieron poner sombrillas, porque seguro clavaban a alguien. Se venden tarritos con arena antes de entrar a la playa para que la familia tenga un poco de arena propia. Para llegar hasta el mar tenés que atropellarte al menos a cien personas, treinta y cinco de ellas, gordas. La gente que quiere jugar a la paleta se va a Madariaga. En los hoteles hay familias alojadas en los ascensores y lo peor es que cocinan adentro. Para comer un pancho tenés que hacer una cola de dos cuadras y entonces te conviene más comprar un churro en la panadería que está a dos cuadras de donde venden los panchos. El problema es que la churrería también tiene dos cuadras de cola. Hablando de colas, la cantidad de versiones femeninas que se encuentran en las playas es una provocación. Algunas andan con bombachitas tan chiquititas que las nalgas se les desparraman. No sólo andan desnudas, andan muy desnudas, que ya es mucho decir. Decí que los hombres son muy discretos y no las miran, que si no. Un amigo mío acostumbra a ir a una playa muy pequeña, pero tan pequeña que la mujer más linda de la playa es su mujer, pues también se llenó. Se llenaron Las Grutas, Bariloche, la Quebrada, Córdoba, las Cataratas, Necochea, Miramar, Cariló, Monte Hermoso, Claromecó, Mar Azul y hasta la playa adonde llevan a los bebés Mar de Ajó. Hay turistas hasta en Santiago del Estero, pertenecen al Organización de Masoquistas Argentinos. Y, al parecer, cada uno de los que fue se pagó las vacaciones sin pedirle ni un mango de las reservas a Redrado. ¿Estaremos mejor y no nos damos cuenta, che? ¿Se estará produciendo el promocionado milagro argentino? ¿O será tal vez que hartos ya de que gasten nuestra plata pagando a capitales extranjeros, los argentinos hemos decidido gastarla en nosotros?