Cuentos
Fútbol a la parrilla
Una casa de barrio. Entrás por el portón al patio que costea las habitaciones. El veredín, el jardín con canteros, la parra con uva criolla y la infaltable churrasquera. Don Diego hacía los preparativos para...
Rivales de humo
Hay quienes sostienen que el fútbol no tiene nada que ver con la vida del hombre… Eduardo Sacheri
El último del año
–¡No vengo más, nunca más! Es una barbaridad, qué se creen. ¡Cuatro horas acá adentro! Y vos: “Vamos al súper, vamos al súper”. No, dejate de joder, no vengo nunca más. –Sí, sí, tenés razón
Un asunto de camisetas
“Jugar sin hinchas es como bailar sin música”. Eduardo Galeano
De(presión) en el aire
Hay dos cosas que cambiaron radicalmente mi ritmo de vida hace dos meses. Sin embargo, por la desaparición de una de ellas en las últimas horas, casi todo ha vuelto a foja cero, y el sueño y el cansancio, por...
El grupito de la esquina
“Una linda jugadita, por amor a Dios”. Eduardo Galeano
Un tal Sánchez
El día que escriban el libro sobre las miles de historias que dejó la Liga de Veteranos habrá un personaje que el autor no podrá ignorar, aunque, seguramente, hará un esfuerzo para incluirlo
Esperando al Tito
–Tato, habla el Toti, ¿está el Tito? La conversación, telefónica, juro que fue real. Era jueves y los muchachos del canal se estaban poniendo de acuerdo con colegas de otros medios, para el partido del sábado...
Un deporte que busca nombre
Dedicado a Leo Olguín, Mauro Grosso, Seba Caliri, Maximiliano Rodríguez, Leandro Godoy, Sergio Carminatti, Diego Azcárate y Ale Tapia
De porteros y pecadores
“El fútbol es duda constante y decisión rápida”. Osvaldo Soriano
Versos redondos
“Un partido de fútbol trasmitido por radio es un acto de invención dramática”. Juan Sasturain
Sufrimiento, delirio y golazo
ILUSTRACIÓN PABLO PAVEZKA
El Pájaro, que parece no envejecer nunca, visitó Mendoza hace unos días, promocionando ese laburo muy bien pago para ex futbolistas llamado showball
Un largo sueño borgeano
La Marga lo vio en la tele, lo escuchó en la radio, lo presintió desde que el Beto le dijo que se iba a llevar al pibe a Rosario. Nunca, nunca lo iba a perdonar.
La amarga certeza de Italia 90
Me encantaría jactarme de haber vivido conscientemente el Mundial del 86, de haber gritado los goles del Diego, de haber sido feliz sintiéndome campeón del mundo. Pero nací con la democracia y, cuando Diego fue el...

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