el mercado negro del hampa

El calibre 22, el arma más dañina y usada por la delincuencia local

Entre las preferencias de los malvivientes también aparecen los calibres 32 y 38 y la 9mm.

02 de Octubre de 2009 07:29

Revólver calibre 22. Ampliar foto

Revólver calibre 22.

Por: Juan Bensadon y Exequiel Ferreyra redaccion@elsoldiario.com.ar

Los delincuentes, en la mayoría de los asaltos, utilizan armas de fuego para infundir miedo en sus víctimas. Es la clave para sustraer los objetos de valor que fueron a buscar. Es su escudo, su defensa. En muchos casos, influidos por el consumo de sustancias prohibidas o por el temor de ser reconocidos por los damnificados en la investigación judicial y policial que motiva su accionar, jalan el gatillo y ocasionan graves daños, que pueden terminar con la vida de una persona.
Una sola bala puede ser mortal, no importa el calibre. Existen varios tipos que circulan en nuestra provincia, varían de tamaño, material, color y peso. Pero una se destaca entre todas, el revólver calibre 22, que figura en las planillas de la policía como la más incautada y hallada en manos de los ladrones.
Todas las armas transitan ilegalmente en un mercado negro difícil de desarraigar, aunque los especialistas consultados por El Sol minimizaron la presencia de estas organizaciones en Mendoza. Pasan de una mano a otra en el mundillo del hampa, y por unos pocos pesos se pueden adquirir para después delinquir. Sin embargo, la mayoría de las que se ven en el Gran Mendoza son robadas de casas de los ciudadanos: forman parte de un botín e ingresan al circuito para abastecer a otros asaltantes.las más comunes. Los especialistas del Ministerio de Seguridad afirman que las armas más utilizadas para perpetrar asaltos comunes son, generalmente, las de calibre chico y de fabricación argentina. La bandas organizadas que atacan, por ejemplo, entidades bancarias o camiones de caudales, prefieren las de grueso calibre, para generar más temor.
El revólver 22, corto o largo, está al tope de las incautaciones locales. El motivo es simple: son económicamente accesibles -como lo son también sus proyectiles- y cuesta poco trabajo esconderlos tras un robo.
Un dato que asusta es que, además de ser baratas, son las más dañinas, debido al escaso peso de su plomo. Sus 2,5 gramos hacen que, una vez que ingresa en un cuerpo, el proyectil rebote en órganos y huesos, lesionando severamente durante su recorrido.
Para realizar este informe, El Sol consultó al comisario José Vega, jefe de la división de Policía Científica, licenciado en Criminalística. Además, dos peritos de Balística, Juan Gutiérrez y Domingo López, opinaron sobre el tema.
Vega, Gutiérrez y López coincidieron en que la calidad de fabricación de los revólveres 22 utilizados para perpetrar asaltos es baja y la mayoría son antiguos.
La fabricación en una empresa de Avellaneda, en Buenos Aires, hasta mediados de los 70, generó que los costos para obtenerlas fueran escasos, dejando como consecuencia una superpoblación en el país. Ante esto, el comisario Vega aclaró que las utilizadas por el hampa en la actualidad no acaban de salir del mercado, es decir, son viejas.
Las armas caen directamente en manos de delincuentes por diferentes motivos. Puede ser producto de algún delito, es decir, que haya sido sustraída a una persona durante un robo a domicilio o porque no han sido empadronadas debido a que fueron pasando de una generación a otra.
Una vez robada, el arma ingresa al mercado ilegal o negro de compra-venta. Y, al no ser denunciada como sustraída por la víctima, se transforma en fantasma, porque carece de antecedentes. Para facilitar la impunidad, los ladrones liman el número de serie, lo que no ayuda a identificarlas por los peritos, si es que llega a sus manos.
Vega sostuvo que no cree que haya un mercada ilegal de armas de fuego instalado en nuestra provincia. Sin embargo, el caso Abonassar demostró todo lo contrario. El arma utilizada para matar a la mujer en abril del 2007 fue un calibre 22. Cuando se ofreció recompensa para ayudar a apresar a los matadores, el llamado del hombre que vendió el arma a los tres jóvenes que luego fueron condenados sirvió para esclarecer el crimen. "El mercado negro no llega a ser importante", afirmó Vega, aunque admitió que existe.otros. Al revólver 22 le sigue en incautación el 32 y el 38, corto y largo.
Dentro de la gama 32, las marcas más comunes que llegan a la policía son la Italo Gra, Pasper o Doverman. Por su parte, en lo que respecta al 38, es más común encontrar cañón largo que corto. Las marcas más conocidas que circulan en Mendoza son el Smith & Wesson o la famosa Colt. "Cuando hablas de 22, 32 o 38, estás hablando de calibre, en términos de diámetro, expresados en pulgadas. Por ejemplo, en el 22, el diámetro pasado a milímetros es 5,5", señaló Vega.
En lo que respecta a pistolas, la más usada es la 9mm, mismo calibre que usa la fuerza policial. Marcas Hi Power y Browning se ven comúnmente.
Por último, y que no es común que los asaltantes las tengan en su poder pero sí en casas familiares o de coleccionistas, aparecen las Magnum, que significan máxima potencia.
Entre las que más se destacan están la 357, 44 o la 22. "Magnum es el calibre que significa mayor potencia. El armazón del arma está preparado para soportar mayor potencia. Si bien se han incautado este tipo de armas, no son muy comunes, porque son caras. "Cuando se hace un arma, se fabrica en función del calibre que se quiere largar al mercado. Un revólver 22 es accesible porque los metales con los que está hecho son de peor material y aguantan poca presión. En cambio, una Magnum 357 necesita de un armazón más resistente y de buena calidad para soportar la presión de ese calibre", explicaron desde Policía Científica.

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