se movilizaron

Médicos y enfermeros de Santa Rosa protestaron en Las Catitas por mejoras laborales

11 de Diciembre de 2013 12:15

Por: Oscar Tapia

Médicos y enfermeros del sistema de salud del departamento de Santa Rosa se reunieron este miércoles a las 10 frente al centro de salud de Las Catitas para expresar su malestar porque sus reclamos “no tienen respuestas”.

Desde el lugar de la concentración marcharon hasta la ruta provincial vecina para hacer visible ante la gente y los medios de comunicación sus reclamos: se están quedando sin médicos y enfermeros, las condiciones laborales son precarias y porque consideran que en Santa Rosa no hay un plan de salud que estimule a los profesionales a arraigarse permanentemente en ese lugar.

“Se maneja la salud con escaso criterio de futuro, lo que ha llevado a que en la actualidad existan en el lugar cuatro médicos de planta y dos jefes, es decir 50 por ciento son funcionarios. También se han conocido casos en los que las ambulancias salieron sin médicos y esto es porque sencillamente no hay profesionales. No es justo que la población de Santa Rosa no tenga condiciones de salud”, aseguró la doctora María Isabel Del Pópolo, secretaria general de AMProS.

Mientras tanto, respondió a los cuestionamientos el director de centros de salud de la provincia, Ricardo Miatello. Manifestó que “se está trabajando en Santa Rosa en la solución de los problemas para mejorar la atención a la gente y buscando una mayor complejidad del sistema”.

Como logros importantes, Miatello indicó que “en La Dormida se ha logrado que haya ambulancia con chofer y médicos las 24 horas de los 7 días de la semana”.

Destacó además que en Ñacuñán se ha nombrado a una enfermera y que en ese centro se instalará un equipo de odontología que tendrá su atención semanal.

Asimismo, el director de centros de salud de la provincia dijo que en Las Catitas hay un móvil de traslado todos los días y que cuenta con un plantel médico completo. Allí están ampliando el centro de salud por lo que el lugar no puede aprovecharse ciento por ciento.