CONTAMINACIÓN SONORA

Vicente Zapata, Colón y Patricias, las calles más ruidosas de Ciudad

El caos vehicular y el movimiento del comercio ocasionan sonidos molestos y nocivos. A esto se suman los altos niveles de polución.

01 de Febrero de 2012 08:25

Los bocinazos son una constante. Ampliar foto

Los bocinazos son una constante.

Por: El Sol Diario

Un informe proveniente de la Dirección de Gestión Ambiental y Desarrollo de la Municipalidad de Capital, revela los puntos más problemáticos en cuanto a contaminación sonora de la Ciudad. Para esto se tomaron muestras en tres horarios diferentes: de 10 a 12, de 16 a 18 y de 20 a 22. ZONAS RUIDOSAS. La avenida José Vicente Zapata y su continuación, Colón, presenta un gran bullicio y son 80 los decibeles que se registran en esa zona, por lo que es la arteria más caótica del centro. Puntualmente, la esquina de San Juan y Vicente Zapata presenta altísimos niveles de contaminación sonora.

Otro punto complicado es la esquina de Peltier y 9 de Julio, debido al intenso movimiento que se da en la Casa de Gobierno. Las zonas aledañas a la plaza Independencia, como, por ejemplo, la intersección de Patricias Mendocinas y Rivadavia, y también la calle Montevideo, son transitadas por una enorme cantidad de colectivos. Esto, además de ruidos molestos, produce altos niveles de polución. En todos estos sectores el nivel de contaminación sonora llega a los 80 decibeles.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) establece que en zonas comerciales el máximo permitido es de 75 decibeles y, en lugares residenciales o institucionales, no se pueden registrar más de 55 para no afectar la salud de las personas. El lugar más peligroso para nuestros oídos se registra en la intersección de Patricias Mendocinas y José Vicente Zapata, en el rango horario de 20 a 22, cuando se registran más de 85 decibeles, convirtiéndose en un caso extremo.

LOS TESTIMONIOS.

El personal del puesto de revistas ubicado entre España y Colón sufre diariamente las consecuencias de la contaminación sonora. Mario Pernicce tiene su puesto hace 50 años y afirmó: "Esto es de locos, Colón es la entrada al centro, por eso el ruido no para, no se puede ni hablar. No hay controles tampoco, a las 7 de la mañana ya comienza el caos y peor va a ser en marzo, cuando comiencen las clases.

Las revistas, de un día para el otro, se llenan de hollín negro, por la contaminación". Una situación diferente comenta la encargada del puesto de revistas ubicado en San Martín y Garibaldi, en Garibaldi y Peatonal Sarmiento: "No me molestan los ruidos, estoy acostumbrada, desde que nací que vengo todos los días acá", comentó la comerciante. En el mismo punto encontramos a Sebastián, él es cordobés y trabaja en turismo, en el Parque Aconcagua. "Vengo una vez por semana al centro y es una locura, allá en la montaña es todo paz, nada que ver con el centro", comentó.

LOS CONTROLES.

La ingeniera Mónica Castro, directora de Gestión Ambiental de Capital, informó que el estudio data del 2005 pero que constantemente se realizan actualizaciones en determinadas zonas. La Municipalidad de Capital actúa ante una denuncia. Se acude al lugar y se verifican los ruidos mediante una medición sonora y, dependiendo de la zona y del horario, se establece si se considera "ruido molesto" o no, para luego colocar una sanción. Otro mecanismo que utilizan desde la Comuna son los diferentes puestos de control de contaminación sonora y ambiental, los cuales están distribuidos en zonas estratégicas del microcentro capitalino y son rotativos. La acción que se realiza es detener el vehículo y medir los decibles que emite el caño de escape, como así también la contaminación ambiental que produce.

Norma Castro explicó: "Cuando se está fuera de la normativa, ya hay una infracción, se le retiene al conductor el carnet, se le permite hacer un descargo y se elabora un acta con un plazo de 10 días para que pueda reparar el vehículo pero, de todos modos, se le cobra una multa, luego el conductor debe venir al taller oficial para constatar la reparación. En el caso que no se produzca reparación alguna se pasa el asunto al Juzgado de Tránsito y se evalúa la carga impositiva a pagar". 

CÓMO NOS AFECTA.

Desde el Hospital Central, Marcelo Ciancio, médico otorrinolaringólogo, explicó: "No existe tratamiento para la sordera producida a causa de los ruidos superiores a 80 decibeles, lo importante es la prevención". Con el trauma acústico, se afectan las frecuencias agudas del oído y se pierde paulatinamente la audición. La células ciliadas internas son las afectadas por la exposición a ruidos intensos y elevados, por ello, son la principal causa de sordera.

"El diagnóstico es hipoacucia por exposición al ruido y, para que se produzca, se deben conjugar tres factores: intensidad, duración y predisposición del ruido", detalló el especialista. El síntoma que puede presentar el paciente es un constante zumbido en el oído y, si este es muy molesto, se puede medicar o colocar un audífono, en casos extremos.  

HUMO.

La polución es causada por el humo de vehículos –la mayor cantidad proviene del transporte público– y también por el que emiten fábricas cercanas al centro. Otras fuentes de emisión son la producción de energía eléctrica, el consumo de combustibles industriales y hogareños y la incineración de residuos y quema de hoja.

Esta combinación forma una capa de smog sobre la ciudad de Mendoza, la cual permanece durante todo el día. La polución, además, agrava las enfermedades de las vías respiratorias, en especial, el asma bronquial en pacientes crónicos. También se puede notar que la polución se deposita sobre los objetos. Las personas que viven en departamentos céntricos son las que más sufren de este tipo de contaminación de manera diaria.  

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