Versiones que se fortalecen

Aviones no tripulados de EE.UU. podrían sobrevolar el territorio de Siria

En EEUU ven que estas acciones de guerra no declaradas hacen mucho daño a la democracia.

20 de Febrero de 2012 15:57

Avión no tripulado de los EE.UU. Ampliar foto

Avión no tripulado de los EE.UU.

Por: DPA

Al menos oficialmente, Estados Unidos rechaza una intervención militar contra Bashar al Assad en Siria. Una operación internacional como la de Libia no es una opción, afirman desde hace semanas representantes del gobierno en Washington. Sin embargo, la realidad podría ser otra.

Según la cadena de televisión NBC, Estados Unidos emplea desde hace tiempo aviones no tripulados en Siria. Un representante del Pentágono citado por la cadena afirma que se trata sólo de labores de reconocimiento para vigilar los ataques contra opositores al régimen de Damasco. Pero el que aviones no tripulados sobrevuelen el espacio aéreo sirio es ya de por sí una sensación.

 

El gobierno de Estados Unidos no quiso comentar las informaciones. De ser ciertas, sería un indicio más de que con el presidente Barack Obama se han ampliado considerablemente las operaciones con aviones no tripulados. En cada vez más países, y seguro en muchas ocasiones sin permiso de los respectivos gobiernos, la CIA y las fuerzas armadas emplean los robots de vuelo controlados a distancia para realizar tareas de reconocimiento o matar terroristas.

 

Lo que comenzó con George W. Bush como un experimento en la lucha antiterrorista, se ha convertido con su sucesor en el arma más importante contra Al Qaeda. En los tres años que lleva en la Casa Blanca, ha habido unos 200 ataques en Pakistán que han dejado casi 2.000 muertos, entre ellos muchos inocentes, según un estudio de la New America Foundation. En los ocho años de Bush hubo 44 ataques con 400 muertos.

 

Pero Obama piensa más allá de Pakistán. Los aviones no tripulados sobrevuelan ya países como Yemen, Irak, Afganistán o Somalia. Su uso en conflictos como el de Siria no constituiría ninguna novedad. Según versiones de medios estadounidenses, ya durante la operación de la OTAN contra Muamar al Gadafi en Libia los aviones teledirigidos dispararon unas 150 veces contra edificios y tropas del régimen.

 

Cuanto más usa la administración de Obama los aviones controlados desde la costa este de Estados Unidos, más crecen las críticas a este tipo de armas. "Estoy preocupada por cómo se va a desarrollar este tema", dijo al "Washington Post" la senadora demócrata Dianne Feinstein, presidenta del comité de Servicios Secretos del Congreso. Feinstein afirmó que sobre todo le da una mala sensación el creciente número de aviones no tripulados en la flota estadounidense así como su cada vez mayor capacidad mortífera.

 

Por el contrario, lo que más molesta a defensores de los derechos civiles es la falta de un organismo de control político sobre estos aviones. Nadie en el Capitolio puede tener una visión completa sobre todas las operaciones que llevan a cabo la CIA y las fuerzas armadas y que son controladas por comités diferentes. A ello se le une que el gobierno no define como actos de guerra los ataques con aviones teledirigidos. Por ello, según su propia opinión, Obama no debe rendir cuentas al Congreso por su uso.

 

Críticos de los aviones no tripulados ven un daño considerable para la democracia si el pueblo no puede decidir a través del Congreso sobre declaraciones de guerra, tal y como exige la Constitución. "Me intranquiliza que las nuevas tecnologías constituyan un atajo para este proceso de decisión", opina Peter Singer, del instituto de estudios políticos Brookings.

 

En su opinión, el gobierno parece dispuesto a imponer que una guerra sin soldados no sea considerada una guerra. Y eso, según Singer, resulta peligroso.

 

Pero el Congreso parece paralizado y guarda silencio, incluso aunque también ciudadanos estadounidenses se convierten en objetivo de los disparos mortales de aviones no tripulados.

 

El año pasado, la CIA eliminó al predicador de Al Qaeda Anwar al Awlaki en Yemen, aunque disponía de pasaporte estadounidense y defensores de los derechos humanos exigían por ello que se lo llevara a juicio en Estados Unidos.

 

La Casa Blanca hizo referencia por el contrario al estado de guerra, algo a lo que ya recurrió la administración Bush para llevar a sospechosos de terrorismo al campo de detención de Guantánamo en Cuba. Con Obama, se cierne sobre ellos el peligro de morir en un ataque con aviones teledirigidos.

 

Aunque también son muchos los que apoyan la guerra con aviones teledirigidos ante sus éxitos en la lucha antiterrorista, las voces de los críticos gritan cada vez más. "Es un escándalo absoluto", escribe Joshua Foust del instituto de estudios políticos American Security Project en la revista "The Atlantic". "Hemos creado una máquina de matar injustificable en una dimensión industrial".

 

Pero el tema parece ya imparable, pues el rearme internacional continúa a toda máquina. Expertos consideran que medio centenar de países construyen ya sus propios aviones no tripulados.