SE COMPLICÓ LA SITUACIÓN PROCESAL

Daniel "Rengo" Aguilera va a juicio por doble intento de homicidio

Lo resolvió la fiscal especial Claudia Ríos. El barra, detenido desde el año pasado, fue notificado en la cárcel. La defensa tiene cinco días para oponerse.

28 de Junio de 2012 08:37

El ex jefe de la barra brava del club Godoy Cruz. Ampliar foto

El ex jefe de la barra brava del club Godoy Cruz.

Por: Exequiel Ferreyra eferreyra@elsoldiario.com.ar

    La fiscal especial Claudia Ríos finalizó la instrucción por el doble intento de homicidio que mantiene tras las rejas de la cárcel de Boulogne Sur Mer al ex jefe de la barra brava del club Godoy Cruz, Daniel Rengo Aguilera y, en consecuencia, elevó la causa a juicio oral y público. A más de un año y medio del ataque a tiros que sufrieron Enrique (36) y Jonathan Tello (19), tío y sobrino, respectivamente, en una esquina del barrio Parque Universitario de Carrodilla, la magistrada cerró la pesquisa al considerar que hay pruebas suficientes para que el imputado sea sometido a debate.

    Fuentes penitenciarias señalaron a El Sol que Aguilera fue notificado ayer por la mañana de la resolución de Ríos. Recibió el escrito en el pabellón de admisión, donde se encuentra detenido desde fines de mayo del año pasado junto con su hermano Walter –en la cárcel por el mismo delito pero por otra causa–, y firmó sin antes llamar a sus abogados.

    Mientras esto sucedía, los representantes del acusado, Omar y Gemina Venier, también fueron comunicados formalmente y aseguraron ayer por la tarde que se van a oponer a la citación, al argumentar: "No hay pruebas contra nuestro cliente" (ver aparte). Aguilera tenía pedido de captura y fue detenido el mediodía del 19 de mayo del año pasado en la esquina de Rivadavia y Catamarca en el barrio de Once, de Capital Federal.

    Estacionó mal un auto y se peleó con algunos uniformados. Cuando lo identificaron, notaron que la Policía lo buscaba desde el 15 de noviembre del 2010, fecha en que sucedió el ataque. Llegó a Mendoza en avión, escoltado por un par de efectivos provinciales, y fue directamente a la cárcel.

    De allí no se ha movido y se encuentra en un sector aislado del resto de la población carcelaria, porque así se lo pidió a la fiscal tras su captura, ya que le confesó que teme por su vida. Desde la Justicia señalaron ayer que "el expediente debería haber llegado a juicio mucho antes pero se demoró por las apelaciones que hizo la defensa".

    Y no están equivocados. Los representantes legales del Rengo se opusieron a la mayoría de las resoluciones de la fiscal Ríos –principalmente, a la prisión preventiva– porque, para ellos, Aguilera no fue el autor sino una víctima del ataque contra los Tello. Sin embargo, ha trascendido que la superfiscal tiene comprobado "en modo, tiempo y lugar" que el barra fue quien disparó a los Tello.

    Las sospechas se acrecentaron cuando, dos días después, Jonathan Tello, fue asesinado de un balazo en el rostro en su casa del barrio La Gloria, el mismo donde reside la familia Aguilera. Se cree que fue en venganza de la captura del barra de 30 años. Después de que tío y sobrino fueran atacados a balazos en el barrio lujanino, les aseguraron a los policías que llegaron a la escena para trabajar en el caso que había sido el Rengo el autor de los disparos.

    Sin embargo, cuando recuperaron el alta médica, cambiaron su versión ante la magistrada y dijeron que el imputado se encontraba con ellos. Uno de los puntos fuertes para sostener la acusación se basó en lo que declaró el ayudante fiscal Gustavo Jadur, quien fue al teatro del hecho.

    Él confirmó que las víctimas realizaron una declaración informal a los policías y señaló que él también la escuchó. Una hipótesis sostiene que los Tello declararon en sede judicial a favor de Aguilera porque fueron amenazados. Tras la captura del sospechoso, todo cambió: Jonathan fue asesinado y su tío Enrique decidió declarar nuevamente en el expediente: esta vez confirmó que Aguilera había disparado contra ellos y pidió protección porque su vida corría peligro.

    Luego de decenas de testimoniales y pedidos de la defensa, se realizó la reconstrucción del hecho. Hubo un intento fallido, porque el barra quería quitarse las esposas y eso le fue negado, pero un par de semanas después, la medida se realizó. Tello confirmó entonces que Aguilera era quien había intentado matarlo.

    Al sospechoso le dictaron la prisión preventiva, a lo que se opuso la defensa, y apareció un testigo que decidió hablar por segunda vez. En la primera, Santiago Puntano Gómez declaró que no sabía nada del hecho. Y en la segunda, lo hizo a favor del barra, asegurando que el ataque era contra su persona. Afirmó que caminaba y charlaba con los Tello –dijo que era amigo de Enrique– y que se dirigían hacia una finca para robar cerezas y revenderlas.

    Agregó que Aguilera se sumó a la charla y que, desde un utilitario, dispararon contra él y se salvó. Muchos testigos, muchas contradicciones, pero una realidad: la compleja causa fue elevada a juicio. 

Una batalla tribunalicia

    Se viene una lucha de presentaciones en el Poder Judicial. La defensa del barra se va a oponer a la resolución de la fiscal Claudia Ríos y un juez de Garantías –Alejandra Mauricio– va a definir el futuro del expediente. De confirmar lo que sostiene la fiscal en la instrucción, los abogados volverán a apelar. Es muy probable que la Cámara de Apelaciones en lo Criminal termine definiendo si Daniel Rengo Aguilera debe ser sometido a juicio oral y público y responder por el delito de doble intento de homicidio agravado por el uso de arma de fuego en una Cámara del Crimen. Arriesga entre 10 años y ocho meses y 33 de cárcel. 

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