Quino
Por: Jorge Sosa
Buenos días, a pesar de todo. Él fue niño en las calles de Guaymallén. Él fue un Mafaldo. Anduvo juntando sonrisas en las veredas menducas y tal vez algún día haya terminado su travesura dentro de una acequia. O sea, él fue niño en nosotros, y uno no se puede olvidar de eso. Sus manos tenían el dibujo fácil, pero lo más importante es que su mente tenía la idea iluminada. Le llamaron Quino porque se llamaba Joaquín y había otro Joaquín artista en la familia. Un día dijo: "Puede ser Buenos Aires", y ahí fue con su carpeta bajo el brazo. Le dijeron que no en varios idiomas, dialectos y ademanes. Volvió más decepcionado que Papá Noel en Emiratos Árabes. Lo sabemos, insistir es tan valioso como hacer. Insistió. Se radicó en Buenos Aires y tuvo problemas hasta para comer.
Se fue para Buenos Aires cargado con sus anhelos La encontró jugando a ser La niña luz de su tiempo Mafalda, Quino y el mundo Se encontraron se quisieron Crecieron de una semilla Que fue planta en San Telmo. Hasta que apareció un amigo, Brascó, que lo enganchó para una publicidad de los artículos del Hogar, Mansfield. Había una condición: que el nombre del personaje de la historieta comenzara con M. Fue Mafalda. Después Siete Días, más tarde Ediciones de la Flor, más tarde Europa y las traducciones y las publicaciones y los premios.
Luego el mundo, que aún sigue sonriéndolo y seguirá haciéndolo por muchos años. ¡Qué orgullo, menduco querido, qué orgullo, Joaquín, que seas mendocino! ¡Qué orgullo que hayas llevado tu infancia de la mano con la infancia de Mafalda a recorrer tantos lugares de ese mismo globo terráqueo que desvela a la niña! ¡Qué fantástica tu catarata de ideas! ¿Cómo olvidarnos de estas reflexiones? Hay más problemólogos que solucionólogos.
No es necesario decir todo lo que se piensa, lo que sí es necesario es pensar todo lo que se dice. Nadie puede amasar una fortuna sin hacer harina a los demás. Todos creemos en el país, lo que no se sabe, a esta altura, es si el país cree en nosotros. ¿Y si en vez de planear tanto voláramos un poco más alto?
Y en el día más pensado Volaron con su alegría Rascaron la panza al cielo Y el planeta se reía En cuadrados de papel Bordeados de tinta china Nos dibujaste a todos Todos fuimos tu familia Por países que no existen Andan haciendo cosquillas Los culillitos que Quino Le dibujó a la sonrisa Son parte de cada barrio Son voces de cada esquina Esos niños son los niños Que aquí dentro nos habitan Gracias, Joaquín, por mostrarnos Otra forma de poesía Es el colmo del orgullo Que Mafalda sea argentina Por calles de Guaymallén Hace una punta de días El dios de las historietas Se puso a escribir su Biblia. Joaquín, dicen que vos sos el padre de Mafalda, yo creo que no, conociendo tu humildad, yo creo que vos te sentís uno más de la barra. ¡Feliz cumple!
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