Crisis

Desde Irrigación le pedirán a Pérez que renueve el decreto de emergencia hídrica

Los estudios que se realizaron en los principales ríos de Mendoza arrojaron que, si bien el nivel de agua mejorará respecto al año pasado, la provincia continúa en situación crítica.

02 de Octubre de 2012 13:07

Javier Montoro, Jose Luis Álvarez y Luis Böhm. Foto: Noelia Guzmán. 2 fotos

Javier Montoro, Jose Luis Álvarez y Luis Böhm. Foto: Noelia Guzmán. Foto:NOELIA GUZMAN

Por: Sebastián Salas

A raíz de los estudios que se realizaron en los cauces de la provincia, con proyección a la temporada 2012-2013, el Departamento General de Irrigación (DGI) le pedirá al gobernador, Francisco Pérez, que se renueve el decreto de Emergencia Hídrica. La situación para este ciclo será mejor que la del año pasado, aunque continúa siendo crítica.

La nieve caída y acumulada se encuentra en los niveles más bajos de los últimos 13 años, lo que produce que los escurrimientos de agua en los ríos de Mendoza no superen la media histórica en ninguno de los casos.

El Río Tunuyán es el más optimista en los pronósticos para este año, ya que se espera que tenga 790 hectómetros cúbicos, recibiendo una calificación de "medianamente pobre", es decir, entre un 5 y 15 por ciento debajo de la media histórica.

Los ríos Mendoza (1.050 hm), Diamante (800 hm) y Atuel (830), tendrán un año hidrológico "pobre", entre un 15 y 35 por ciento debajo de la media.

Los peores casos serán los del Río Marlargüe (150) y el Río Grande (1.850), con pronóstico de "año seco", por debajo de un 35 por ciento de la media histórica.

En tanto que las mediciones de la nieve en alta montaña durante el invierno arrojaron que en todos los cauces la precipitación ha sido menor a la de años anteriores. Por ejemplo, el archivo fotográfico demuestra que antes no se podía observar la Laguna Diamante, ya que todo el valle estaba nevado. Sin embargo, en la imagen perteneciente a este año, es la primera vez que se puede ver el espejo de agua.

El superintendente de Irrigación, José Luis Álvarez, resumió que "si bien el porcentaje es mejor que el del año pasado, seguimos sin salir de la situación de crisis". "Creíamos que este año íbamos a tener una mejor previsión por el fenómeno del Niño en el Pacífico, pero no fue así", se lamentó el funcionario.

"Tenemos que trabajar en positivo y buscar soluciones. En mayo veremos los resultados, esperemos que nos hayamos equivocado en el pronóstico y que haya más agua", manifestó Álvarez.

En tanto que el titular de la empresa estatal de Aguas Mendocinas (Aysam), Luis Böhm, agregó que "es importante para el área metropolitana el momento en que se produzca el deshielo. Esperamos que la fusión no sea prematura".

Medidas para la temporada

En base a los datos alarmantes de los estudios, Álvarez anticipó que le pedirá a Paco Pérez la renovación del decreto de Emergencia Hídrica, por tercera vez consecutiva en Mendoza. La medida buscar una reducción de, al menos, un 30 por ciento del consumo de agua entre los habitantes.

Las prohibiciones para todo el año son lavar las veredas y automóviles con manguera, regar calles pavimentadas y establecer conexiones clandestinas. En cuanto a las restricciones que rigen de 8 a 22 horas, serán el riego de jardines, de calles no pavimentadas, el llenado de piletas y otros usos abusivos.

Además, se estudiarán las metodologías aplicadas durante este año y las reforzarán para el ciclo entrante. "Las mediciones mensuales son buenas, pero se pueden aumentar y tener una mejor gestión del recurso hídrico", explicó Álvarez.

También se buscará cuantificar la demanda de agua en la provincia, sobre todo en cuanto al riego de cultivos, para lograr una mejor distribución.

Contaminación, derroche y concientización

Pese a vivir en un lugar desértico, las estadísticas no muestran que los mendocinos estén conscientes de esto.

Según explicó el presidente del Ente Provincial de Agua y Saneamiento (EPAS), Javier Montoro, los ciudadanos "somos derrochadores", ya que consumimos 600 litros de agua, cuando la Organización Mundial de la Salud establece que el promedio debería ser de 250.

Además, es preocupante el nivel de residuos sólidos en los cauces de la provincia. "Gastamos el 20 por ciento del presupuesto en tareas de limpieza. Esto es dinero que podríamos invertir para mejorar la calidad de vida de los mendocinos", aseguró Álvarez.

"Un año pobre es más pobre si suceden estas cosas. Necesitamos que la gente cuide, desde el uso doméstico hasta el industrial", indicó el superintendente.

Desde el DGI se firmó un convenio con la Dirección General de Escuelas, en busca de concientizar a los más pequeños y sumergirlos "en la cultura de agua". 

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