Vacaciones

Los culillos están en casa, de vacaciones, como los legisladores que asumieron en mayo y ya necesitan un descanso. ¡Pobres! Ya laburaron intensamente durante dos meses.

14 de Julio de 2010 09:06

Por: Jorge Sosa

Señora, qué le vamos a hacer, es una realidad, es la verdad: los pibes están en su casa de vacaciones. Vamos a comenzar por la terapia. Un Lexotanil de desayuno, almuerzo y cena, y si tiene que cenar tres veces, métale nomás. Boldo a discreción sin azúcar para que su sabor esté acorde con el momento. No se olvide de decir om, om a cada rato, que eso garantiza una cobertura esotérica eficaz. No insista en internarse, que los psicólogos no tienen sala de terapia intensiva. Antes de insultar, cuente hasta diez, y después insulte diez veces. Con los pibes habría que aplicar mano dura, pero no nos engañemos, señora, no la aplicaron cuando tenían cuatro años, ahora con 17 es peligroso. Aunque los pibes son respetuosos, saben que no tienen que pegarle a una madre que use anteojos. Algunas precauciones: candado en la heladera, con doble llave si es posible, porque pueden caer los nenes con sus amigotes y entonces la heladera va a presentarse a la Justicia por abuso sexual a la manteca, el pollo y los salamines. No les permita que hagan deportes en el living, y mucho menos rugby, porque ese jarrón horrible que le regaló la tía Dorotea para su casamiento puede terminar siendo polvo de jarrón. No les largue plata salvo que haya una contraprestación. ¿Querés plata? Entonces andá regar el jardín, ¿Querés plata? Entonces arreglá tu pieza, que las cucarachas ya pusieron un recurso de amparo en la Fundación Cuyunche. No puede ser que cobren el 82 % móvil del sueldo de su marido, si ni los jubilados lo logran. Trate de no discutir con ellos, y si es inevitable, practique taekwondo en los momentos libres. De ninguna manera trate de levantarlos temprano. ¿Para qué, ah? ¿Va a mejorar el país si ellos se levantan temprano? Mientras más duerman, menos conflicto, que la noche de la Arístides estuvo muy ferneteada. Tenga en cuenta que son quince días nada más, y, con cuidado y precaución, puede salir ilesa del intento, o con daños menores. Los culillos están en casa, de vacaciones, como los legisladores que asumieron en mayo y ya necesitan un descanso. ¡Pobres! Ya laburaron intensamente durante dos meses. ¿Quién se banca el estrés que eso significa? En fin, hay gente que no tiene vergüenza de no tener vergüenza.