TAMBIÉN HUBO PENAS POR OTRAS DOS CAUSAS

Condenaron a tres de los seis acusados del robo al blindado

A Mercado le dieron 13 años de prisión. Carmona y Villarruel recibieron 12. El resto fue absuelto por la Quinta Cámara en lo Criminal.

29 de Julio de 2010 04:41

Por: PABLO SEGURA pablo.segura@elsoldiario.com.ar

El suspenso se alargó hasta el mediodía de ayer. Recién a las 12, la Quinta Cámara del Crimen dio a conocer la sentencia, y la sala de debate se dividió en dos. Por un lado, tres acusados se abrazaban, chocaban sus manos en el aire y hasta aplaudían con una sonrisa de oreja a oreja. En medio de todo eso, estaban otros tres de los imputados, quienes en silencio, y con la cabeza gacha, intentaban asumir que habían sido condenados a 13 y 12 años de prisión. Así concluyó la historia del mega asalto al camión de caudales del banco Regional de Cuyo ocurrido el 26 de mayo del 2008 en la sucursal de calle San Martín de Ciudad, de donde al menos siete delincuentes, entre ellos los falsos paralítico y músico, se alzaron con 300.000 pesos en efectivo. Estos, un mes después de ser capturados por la policía, protagonizaron una fuga masiva de Contraventores el 3 de agosto. Eso sí, el dinero nunca apareció. Ayer, el tribunal unipersonal compuesto por Laura Gil de Chales decidió condenar a 13 años de prisión a Cristian Gastón Mercado Montes como autor de robo agravado por el uso de arma de fuego. Además, Juan Carlos Carmona recibió 12 años por la misma calificación, y Martín Villarruel, también 12 años, pero por el delito de participación primaria en robo agravado por el uso de arma de fuego. La diferencia de imputación entre estos es porque sólo los dos primeros fueron señalados en la escena del robo por una de las testigos, algo que no sucedió con el tercero. Por su parte, la Justicia absolvió a Andrés Cruz Caporissio por el golpe al blindado, a pesar de que el Ministerio Público, representado por el fiscal especial Daniel Carniello, había requerido 10 años de prisión. Los otros dos absueltos, quienes no habían sido acusados por el magistrado, fueron Leopoldo Narciso Guirín Naranjo y Eduardo Cortez Cárdenas. No obstante, el primero fue condenado a tres años años por retención indebida –de una moto–, y el segundo, a dos años por el mismo delito. Por último, Guirín Naranjo fue absuelto por evasión, delito que también había recaído sobre sus espaldas tras la fuga del Palacio Policial. En esa huida, el único condenado fue Maximiliano Soria, quien recibió 6 meses de cárcel, ya que Roque Daniel Méndez fue absuelto en esta causa. La lectura de la sentencia provocó alegría en los imputados que lograron zafar de la condena. Algunos chocaron sus manos en el aire, otros sonrieron y, en otros casos, como el de Cruz Caporissio, se abrazaron con sus abogados defensores. La cara opuesta estuvo en los rostros de los tres condenados. Tanto Villarruel como Carmona y Mercado quedaron estupefactos una vez leída la sentencia y se retiraron de la sala con una evidente angustia. EL PAPEL DE CADA UNO. La mayoría de los testigos no pudo comprometer con sus declaraciones demasiado a los acusados. De esta forma, el Ministerio Público tomó, en mayor medida, dos testimonios para formar sus pedido de pena. Juan Carlos Carmona, quien fue condenado a 12 años, era el que iba sentado en la silla de ruedas, haciéndose pasar por un paralítico. La silla era empujada por Cristian Mercado Montes, quien fue condenado a 13 años, según determinó la Justicia. Ambos fueron identificados con nombre y apellido por la efectivo que iba de custodia en el blindado y eso fue determinante. El otro condenado, Martín Miqueas Villarruel, nunca fue ubicado en la escena del hecho pero existían importantes pruebas en su contra. Este sujeto, según afirmó Hugo Carmona, tío de uno de los condenados, tenía una adicción a la marihuana y, cuando se drogaba, hablaba mucho. Así, le habría contado todo el robo que estaban planeando, y Carmona no dudó en decirlo ante el tribunal. Por último, Cruz Caporissio fue el único de los acusados que zafó de la condena. Esto, porque, para el tribunal, no habrían existido pruebas concretas en su contra. Sólo hubo indicios de que habría estado en la casa de calle San Juan (donde se encontraron todos los elementos usados en el golpe) días antes del hecho. Pero en la escena no lo encontró nadie. Por su parte, Guirín Naranjo y Cortez nunca pudieron ser involucrados con el cinematográfico robo perpetrado a plena luz del día y no hubo ni el más mínimo indicio en su contra. Así, ayer lograron ser absueltos por el recordado atraco. De esta forma, la causa llegó a su final a casi dos años del hecho y únicamente tres de los seis imputados deberán cumplir una condena en prisión por dicho golpe.

TEXTUAL

“Me queda una sensación de un espectáculo guiado por los flashes. Mis defendidos no son los autores”. MARCELO PUERTAS ABOGADO DE LOS CONDENADOS

Un asalto cinematográfico

El golpe al camión de caudales del banco Regional de Cuyo ocurrió a las 14.15 del lunes 26 de mayo del 2008, cuando el blindado llegaba a la sucursal de San Martín y San Lorenzo de Ciudad. Allí actuaron más de siete delincuentes, entre ellos, un falso paralítico y un supuesto músico. En medio de más de cincuenta disparos al aire, se alzaron con $300.000. Un mes después, seis sujetos fueron detenidos pero se escaparon de la celda de Contraventores. Luego, fueron recapturados y llegaron a juicio.

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