Los pies
Voy a ocuparme de la zona más descuidada de la anatomía del tipo: los pies.
Por: Jorge Sosa
El tipo cuida su anatomía del diafragma hacia arriba, tal vez porque es lo único que se ve en el espejo del botiquín. Muchos cuidados para la cara, que es afeitada, depilada, teñida, desgranitada, cuidada en sus dientes, adornada en sus anteojos. El tipo se corta los pelos de la nariz y de la oreja, por ejemplo, hay algunos tipos que tienen tanto pelo en las orejas que en vez de cortárselos se los peinan, algunos se hacen la permanente. Pero abajo del diafragma le queda la panza, que crece todos los días empujada a punta de espalda, chinchulines y embutidos. Le quedan las piernas, que sólo le sirven para aguantar ese plantón de dos horas para pagar la luz. Y le quedan los pies. Bueno, también le quedan otras cosas, pero para esos adminículos necesitaría un monólogo especial. Pues los pies es la zona más distante. Si el tipo fuera el mapa de Argentina los pies serían Tierra del Fuego. Hagamos una comparación: ¿Cuántas veces usted se acuerda de Tierra del Fuego durante un día? ¿Ninguna, cierto? Pues al tipo le ocurre lo mismo con los pies. Salvo que le apriete el zapato o lo moleste ese callito que le ha salido en el dedo meñique del pie, que es casi un minimeñique. Sin embargo, se aguanta un callo el chiquitín. Son los pies, la planta baja de su anatomía, esos dos adminículos que se encargan de hacerlo tener los pies sobre la tierra y que en la calle van pisando baldosas flojas, chiclets pegados al piso, zanjas que abren las telefónicas por cualquier lado y algunas deposiciones de perros que no sé por qué, si viven en un departamento, no cagan en el departamento. Estoy hablando del hombre, porque la mujer tiene otros cuidados. Sabido es que las piernas de las mujeres, por ejemplo, son dos adminículos fundamentales en este intento femenino por agradar al sexo opuesto, que no quiere ser opuesto, sino complementario. Las mujeres se depilan las piernas y se pintan las uñas de los pies. Cosa que no haría el tipo, porque es un cobarde que no se aguantaría el cerote y porque con la zapán que tiene se tendría que pintar las uñas con soplete, porque no llega a la zona ni por pu. Están lejos, nos cuestan. Es más, están tan lejos que a veces ni nos enteramos si tenemos olor a patas. Los pies, esas cosas con las que muchas veces piensan los políticos.
Más de Humor
Archivos complementarios
Comentar noticia
IMPORTANTE: Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de las sanciones legales que correspondan. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar.

Seguinos: