Aliados del erotismo!

Cuánto más juego y descubrimiento, más pasión. Para desarrollar la “inteligencia sexual” hay que esforzarse en descubrir el cuerpo propio y el del amado y explorar todas sus posibilidades.

07 de Diciembre de 2010 10:22

Por: MDZ Magazine

¿En qué consiste el erotismo? Según el diccionario se trata del “amor sensual” o del “carácter de lo que excita el amor sensual”. Pero la semántica, es decir lo relativo a la significación de las palabras, resulta insuficiente para expresar las sutiles y a menudo indefinibles cuestiones del amor, en todas sus dimensiones.
Según el escritor Gregorio Morales, autor del libro Por amor al deseo: historia del erotismo, lo esencial en el terreno erótico es la imaginación, porque el sexo que se realiza por simple placer y sin que se vea alentado o reforzado por la fantasía, sólo es fisiología. “Los animales practican el sexo pero están incapacitados para el erotismo”, explica.
Este experto entiende el erotismo como “la capacidad de ponernos en el lugar del otro y de interactuar afrodisíacamente con su imaginación”.
Según Morales, dos recursos de un gran potencial erótico son las fantasías y su escenificación, que inexplicablemente se suelen poner en funcionamiento en la masturbación pero no en los encuentros sexuales y en los juegos que ayudan a descargar las tensiones y permiten disfrutar con más facilidad de la sexualidad.
Este especialista y otros conocedores de los temas sexuales y la autoayuda de pareja proponen algunas ideas “picantes” para que el erotismo nunca decaiga:

Liberá tus fantasías.
Si tu relación empieza a ser un poco predecible, elaborá una lista con tus caprichos pasionales favoritos. Bailar muy juntos y desnudos, enviarse mensajes amorosos, derretir un cubito de hielo en el ombligo del otro o darse chocolate en la boca son algunas opciones recurrentes.
El siguiente paso, por supuesto, consiste en poner esto en práctica y ampliarlo. Sorprendé a tu “media naranja” con un detalle seductor a diario, especialmente que implique contacto físico, como las caricias pasajeras o besos suaves, que encienden la mecha sexual.

Se va la luz, llega la sensualidad.
Con la habitación en la más completa oscuridad y los ojos vendados podés acceder a sensaciones insospechadas, porque al eliminar el sentido de la vista se realzan los demás, sobre todo el tacto. En ausencia de la visión somos más conscientes de la respiración, los gemidos y los demás sonidos del sexo.
Cuando uno rompa el contacto, el otro no verá hacia dónde se dirige hasta que sienta una mano acariciando su muslo, oiga una frase lasciva junto a su oreja o sienta una lengua sobre la parte más inesperada de su anatomía.

Hoy decile a todo que sí.
Durante 24 horas, tu pareja podrá darte cualquier orden, como que beses lentamente todo su cuerpo o le hagas un masaje sensual de pies a cabeza, sin permitirte una palabra de protesta.
Para ayudar a que elija qué hacer con vos durante esa “jornada de pasión” podés preguntarle: ¿Cómo querés que me vista?, ¿necesitás alguna cosa para hacer realidad tus sueños, algún accesorio para representar tus fantasías? La próxima vez le tocará ser obediente a tu pareja.