Vargas Llosa

¿Puede uno tener una doble apreciación de una misma persona?

21 de Marzo de 2011 01:18

Por: Jorge Sosa

    ¿Puede uno tener una doble apreciación de una misma persona? Es posible. Es posible, por ejemplo, que a alguien le guste lo que hago en la tele, pero tenga un pésimo concepto de mí como escritor. Es posible que uno ame a Maradona por lo que hizo adentro de una cancha y lo vitupere por lo que hace afuera. Vamos a la literatura. Borges es uno de mis escritores preferidos. Cuando releo el Libro de Arena o El Aleph o El Hacedor, me encuentro con lucidez de pensamiento, riqueza intelectual, maestría en el lenguaje.

    Pero nunca me gustó el pensamiento político de Borges, ese que lo llevó a denostar poco literariamente a Perón o a reunirse con Pinochet, por ejemplo. Se viene la Feria del Libro de Buenos Aires, tal vez el acontecimiento cultural más importante de los argentinos, y los organizadores han hablado con Mario Vargas Llosa para que abra el acontecimiento, lo apadrine de alguna manera. Tienen sus fundamentos, es el actual premio Nobel de Literatura, quizá, en estos momentos, el escritor más destacado de todo el mundo. Ocurre que Vargas Llosa habló muy mal del gobierno de los Kirchner.

    Acusó a Cristina de gobernar con populismo y demagogia, y no dudó en decir que el de los Kirchner es un gobierno corroído por la corrupción. Tampoco mezquinó conceptos para con nosotros: los argentinos han decidido vivir bajo el mercantilismo más espantoso. Hay en esto una responsabilidad del pueblo argentino. Entonces, ante tamañas declaraciones de tamaño personaje, algunos compatriotas dijeron: "No, que no venga. Que no hable. Que no presente. Que se vaya antes de venir". Me he solazado con la narrativa de Vargas Llosa en la Ciudad y los perros, La tía Julia y el escribidor, un libro que me marcó, y he reído en soledad de página con Pantaleón y las visitadoras.

    Pero, como en el caso de Borges, no coincido con su postura social y política, su panquequismo ideológico y la defensa a ultranza del sistema liberal y los gobiernos de derecha. Aún así, me digo: ¿Lo vamos a censurar? ¿Vamos a aplicar con él los mismos sistemas que él representa? No es el camino, colegas escritores. Aquí hay libertad de pensamiento y está permitido el disenso, que es uno de los ingredientes más valiosos de la democracia. Que venga y diga lo que tenga que decir, lo que quiera decir, que sepa que está en un país que no le teme al dedo acusador ni a sus diatribas de premiado.

    Que venga y discutamos con él, intercambiemos con él, refutémoslo a él, pero siempre con un respeto consistente, por la libertad de expresión, por las opiniones ajenas aunque sean lacerantes e inconsistentes. Venga, señor premio Nobel, que, tal vez, entre nosotros, estos responsables de tantos errores, encuentre una nueva novela para contar un acierto. 

Archivos complementarios

Comentar noticia

IMPORTANTE: Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de las sanciones legales que correspondan. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar.